Potencia tus fortalezas y no gastes esfuerzos en tus debilidades. Curioso ¿No?
En estas vacaciones he el libro de Tim Ferrys "La semana laboral de 4 horas". No lo he empezado muy convencido, porque más me parecía una utopía que otra cosa. Pero la verdad es que tiene bastantes lecciones a enseñar.
Uno de los pilares del libro es el de la productividad. Ser productivos puede traer grandes beneficios a nuestra vida. Pero no se trata de hacer muchas cosas a la vez, sino de hacer menos, pero bien. Algo parecido a que menos es más.
Y sobre este tema, uno de los consejos que da es el siguiente: potencia tus fortalezas y no inviertas en tus debilidades. Si dedicamos mucho esfuerzo a mejorar en algo que seamos malos, como mucho alcanzaremos después de mucho tiempo y esfuerzo a ser mediocres, por lo que recomienda dedicar el esfuerzo a lo que se nos da bien, para poder ser de los mejores.
Por ejemplo, ¿se te dan mal los deportes de raqueta pero corriendo eres un crack y te gusta? Pues deja de intentar aprender a darle con la raqueta a la pelota y gasta ese tiempo en correr, participa en carreras y entrena para ellas. Y verás como alcanzas mucho más que intentando aprender a darle a la pelota.
Estoy de acuerdo con él, siempre que nuestras debilidades no sean perjudiciales para nosotros o para el resto. Todo esto es aplicable a cualquier aspecto de la vida. Siempre es bueno aprender a hacer cosas buenas, pero si no se nos da bien, mejor que perdamos el tiempo en mejorar algo en lo que ya somos buenos.
Y vosotros, ¿que opináis? ¿ Gastáis el tiempo en mejorar vuestras fortalezas o vuestras debilidades?
05/01/2011
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Muy interesante el planteamiento. Yo sólo le veo un pero. Cuando llegas a un determinado nivel de expertismo en un campo concreto, para avanzar un poquito más hay que emplear un esfuerzo considerable, mientras que cuando aprendes algo nuevo, en poco tiempo ves grandes progresos.
ResponderSuprimirClaro que lo que marca la diferencia entre algo bueno y algo excelente suele ser ese poquito más.
Claro, si medimos algo de 1 a 100, si estás en el 60, pasar al 80 en algo que se nos de bien no cuesta mucho, al 90 ya cuesta un poco más, pero para el 100 puedes dedicar el resto de tu vida. Esto en lo que se nos da bien.
ResponderSuprimirPero en lo que se nos da mal, igual pasar del 10 al 20, te cuesta lo mismo que del 80 al 90 del primer caso. Eso lo he descubierto con el tiempo jugando a fútbol ;).