miércoles 27 de enero de 2010

menos es más

Estamos inmersos en una corriente de hacer más en menos tiempo. Casi todo lo que leemos sobre productividad tiene ese objetivo. Como ser más productivos. ¿Pero es esa la dirección que queremos seguir? ¿Por qué ser más productivos? ¿De verdad tenemos que hacer tantas cosas?


Imaginemos por unos momentos que, en vez de hacer más, hacemos menos. Pero lo que hacemos, lo hacemos mejor. Más tranquilos. Con más cariño. ¿Nos saldrían las cosas mejor? ¿Las disfrutaríamos más? No creo que necesites que te de la respuesta.

Quizás haciendo menos cosas, pero haciendolas mejor, nuestra vida empieza a cambiar un poquito y podemos salir de esta vorágine de trabajo y consumo en la que andamos inmersos. Y quizás, si seguimos con este camino, nos demos cuenta que no hace falta que hagamos tantas cosas, sino que hagamos menos, pero mejor.

La idea no es no trabajar duro ni ser perezosos. La idea es hacer menos tareas, pero dedicarnos al 100% a ellas. Salir un poco de el modo "producción fábrica" en el que nos encontramos a diario para poder conseguir hacer las cosas mejor.

A continuación te dejo algunos hábitos que te ayudarán ha poder hacer menos:

  • Intenta reducir el número de responsabilidades que tengas.
  • Ten menos reuniones.
  • Aprende a decir no todo lo que puedas.
  • Corta con las distracciones y centrate en lo que hagas.
  • Haz solo una tarea a la vez.
  • Empieza con un borrador y ve puliendolo y ampliandolo.
  • Haz la tarea más importante primero.
  • Pon límite a tus horas de trabajo.
Recuerda que este tipo de cambios no son para mañana. Hay que ir haciendolos gradualmente, pero de manera constante.

Basado en ZenHabits.

Foto de Santo Rizzuto

lunes 25 de enero de 2010

10 hábitos para tener la casa ordenada

Una casa ordenada ayuda a mantener la mente tranquila y relajada.

El día a día de todo el mundo es bastante estresante. Y más cuando todos los componentes mayores de edad de la casa trabajan. En estos casos, el trabajo del hogar desciende al mínimo entre semana y los fines de semana hay que resolver el acumulado.

Normalmente, esto va generando durante la semana un pequeño estrés, ya que nos vamos dando cuenta de todo lo que hay que hacer y viendo que el fin de semana habrá que dedicarle más tiempo a limpiar que a disfrutar.

Imaginaos que durante toda la semana tuviésemos la casa arreglada, la ropa en su sitio, el fregadero vacío... en resumen, tener la casa ordenada y limpia permanentemente. Que tranquilidad, ¿eh? Con un poco de constancia y unos pocos minutos, esto es posible si seguimos los siguientes hábitos:

1. Nunca dejar vajilla en el fregadero. Si limpiamos siempre lo que ensuciamos nada más acabar, en pocos segundos tendremos el fregadero tal cual lo habíamos encontrado.

2. Dejar el baño ordenado al acabar. Cuando usemos el baño, limpiar en un momento el labavo, el váter o lo que hayamos utilizado rápido. Sólo nos llevará unos pocos minutos y podremos disfrutar de un cuarto de baño siempre limpio.

3. Recoger las cosas por el camino. Si tienes niños o tus compañeros de piso son un poco relajados, el ir recogiendo las cosas que veas fuera de lugar mientras te las vas encontrando y guardándolas en su sítio ayudará enormemente a mantener la casa en orden.

4. Nunca dejar la ropa a la vista. Todos solemos dejar alguna prenda de ropa a la vista cuando nos cambiamos, cuando la recogemos del tendedero, etc. Dejando la ropa en su sitio, ya sea en los armarios o con el resto de ropa sucia, ayudaremos a encontrar un espacio más límpio y ordenado.

5. Sacar la basura todos los días. Aunque no esté completamente llena. De esta manera, las probabilidades de que se llene a mitad de alguna rutina de la casa bajan bastante.

6. Ordenar la casa antes de salir. Imagínate llegar a casa cansado y que esté todo ordenado, la cama hecha, etc. Que gusto ¿eh?. Esto es posible si lo dejas así antes de salir.

7. Ordenar la casa antes de irse a dormir. De esta manera, nada más levantarte no tendrás que ir viendo el desorden de la casa, por lo crecerán tus niveles de estrés recién levantado.

8. No dejar que crezcan las pilas de papeles. Todos tenemos esa pila de papeles por revisar en algún lugar de la casa (la cocina, el salón, ...). Si todo papel que cae en nuestras manos lo ordenamos al momento (aunque sea en la papelera), acabará desapareciendo esa pila tan molesta.

9. Quitar los papeles del frigorífico. Hay papeles que se cuelgan en la nevera y que acaban perteneciendo al electrodoméstico. Acaba con ellos. Si tienes que apuntarte alguna tarea, utiliza la agenda.

10. Enseña a los niños a recoger las cosas. También vale para tu compañero de piso. No hay nada más estresante que encontrarse cosas tiradas por todos los lados.

Puedes ver más sobre esto en Zen Habits

viernes 22 de enero de 2010

tener amigos


Tener amigos, igual que nuestra familia, es pilar fundamental de nuestra vida. Por ello, es necesario y fundamental para poder llevar una vida plena y feliz, tener amigos. Somos animales gregarios. Lo llevamos en nuestros genes. Necesitamos relacionarnos.

Tener amigos no es como tener familia. La familia te toca, los amigos los eliges. La familia es la que és y vas creando más. Los amigos van entrando en nuestra vida y van saliendo.

Tener amigos no es facil. Requieren atención. No pensemos que por que sean nuestros amigos tienen que estar ahí siempre. Hay que cuidarlos. Y cuidarlos lleva su tiempo. Pero las recompensas que recibimos al tener amigos suplen con creces lo que nos cuesta tenerlos. No hay que descuidarlos. Aunque salgas cansado de trabajar, es mejor quedar con tus amigos que irte a casa. Descansarás más estando en compañía que solo en tu casa.

Aunque tengas pareja o familia, es necesario que cuides de tus amigos. Si no tienes, ¡búscalos! En el trabajo, los vecinos, en el gimnasio... El mundo está lleno de posbiles amigos. Cultivar una amistad nos aportará normalmente más de lo que nosotros daremos.

Como la familia no hay nada, pero como los amigos tampoco.

miércoles 20 de enero de 2010

desconectar


Es dificil desconectar de todo en la sociedad en que nos ha tocado vivir. El móvil e internet no nos lo permiten. En esta sociedad del aquí y ahora, nos hace ir a una velocidad, a la cual quizás no estamos acostumbrados. Al principio nos causa cierta sensación de placer a corto plazo. Pero es como la comida basura: los efectos se van acumulando en el cuerpo y nuestra salud se acaba viendo perjudicada.

Últimamente están saliendo bastantes estudios sobre las dificultades que estamos teniendo para mantener nuestra concentración focalizada en la misma cosa durante un periodo medio de plazo. Que levante la mano quien suela leer cualquier artículo de principio a fin. Puede que sea uno de los efectos de esta realidad que nos rodea.

Una vez estás dentro, es dificil salir, cuando para tu trabajo necesitas estar delante de un ordenador (procastinar se vuelve al final una costumbre). Pero aquí podemos ver unas sencillas ideas a seguir para intentar tener una vida un poco más relajada:
  • Desconecta. El cable de red. O el router. O el cable modem. Abre el programa que utilices para trabajar, y empieza. Mantente así todo lo que puedas.
  • Ten un tiempo de desconexión al día. Igual que en punto anterior, hazlo todos los días. Siempre hay trabajo que se puede hacer sin tener conexión. Lo mejor es elegir unas horas en la que te encuentres más centrado (en mi caso, las primeras horas de la mañana). Fuerzate a estar ese tiempo desconectado. Verás como más adelante se hace más llevadero, y verás lo que cunde.
  • Trabaja en algún lugar sin conexión. Un café, una biblioteca de barrio, el parque... El que más te guste, ya sea por compañía o tranquilidad. ¡Importante que no tenga wifi!
  • Sal fuera. Apaga el ordenador y el movil. Sal afuera a pasear, correr o ir en bici. Si es al campo mejor. Es una buena manera de recargar las baterías mentales.
  • Alterna los momentos de conexión con los de desconexión. Cuando desconectes, reconecta de nuevo por un tiempo. Siempre es mejor que sea más tiempo el de desconexión que al revés. Si en el tiempo en el que estás desconectado se te ocurre algo, apúntalo y ya lo verás después.
  • Desconecta del trabajo. Esta es muy importante. No debemos pensar en el trabajo cuando no estemos trabajando. Sino, nos quemaremos a marchas forzadas. Marcar una hito para ello. En cuanto salgais por la puerta, olvidaos. Si trabajais en casa, lo mejor es tener un horario fijado de trabajo, para poder distinguir entre el ocio y el trabajo.

Siguiendo estos hábitos, una vez se nos haya pasado el "mono" de estar siempre disponibles, veremos como nuestra vida empieza a entrar en un ciclo de calma, en el cual nos será más facil concentrarnos en las tareas que hayamos de realizar, ya sean de trabajo o de ocio.

Más adelante, veremos detalladamente los beneficios que esto nos traerá.

domingo 17 de enero de 2010

¿Que es lo que llamamos Zen?

El Zen no es una religión. Es un camino de liberación espiritual. Se basa en la practica de la meditación, con la cual accedemos a este estado de liberación interior.

El budismo Zen es un camino de despertar espiritual. Ha sido transmitido de generación a generación de maestro a discípulo. Una vía de conocimiento que tiene como práctica central la meditación Zen, en el que la mente se calma y se vuelve translúcida. En este estado de calma podemos ver en el fondo de nosotros mismos.



En nuestra vida cotidiana hay mucha agitación. Siempre estamos corriendo detrás de algo. Normalmente relacionada con la búsqueda de la felicidad fuera de nosotros mismos. La meditación es sentarse y sentirse. aprender a calmar la mente, el cuerpo, a ver profundamente dentro de nosotros mismos, que es lo que realmente necesitamos. Aporta calma, lucidez, comprensión y una energía necesaria para seguir la forma de vida que consideramos la más apropiada.

La meta del Zen o el budismo es clarificar o iluminar la ignorancia de nuestra mente. Esta ignorancia es definida como un error de percepción por nuestra parte de la realidad y de nosotros mismos. A través de la meditación subsanamos ese error de percepción y tenemos una conciencia clara de lo que es la verdadera naturaleza de la realidad. Una vez que la percibimos, intentamos vivir en armonía con esta realidad y con la naturaleza evitamos el dolor y el sufrimiento innecesario, y aprendemos aceptar el dolor que sea inevitable.

Más información en la Wikipedia o en Luz Serena.